lunes, 30 de marzo de 2026

El regreso de Sherlock Homes

 






Autor: Arthur Conan Doyle

Editorial:   Anaya (Tus libros 120, 1992)

Paginas: 379

Titulo original:  The Return of Sherlock Homes (7 de marzo de 1905)
                            Publicado en The Strand Magazine entre septiembre de 1903 y diciembre de 1904




Incluye Notas a pie de pagina
             Ilustraciones originales de Sidney Paget
             Introducción y apéndice
             Bibliografía

Sinopsis completa

El regreso de Sherlock Holmes es una colección de 13 historias escritos por Arthur Conan Doyle entre 1903 y 1904.

Conan Doyle se vio casi obligado a escribir esta colección de historias ya que sus lectores se quejaban de que el protagonista, Sherlock Holmes, hubiera muerto en las cataratas de Reichenbach (Suiza) cuando luchaba con el profesor Moriarty en la historia titulada "El problema final", de la colección Las memorias de Sherlock Holmes.

Fue la primera colección de Holmes desde 1893 (Las memorias de Sherlock Holmes), cuando Holmes "murió" en " El problema final ". 

Tras publicar El sabueso de los Baskerville , ambientada antes de la "muerte" de Holmes, entre 1901 y 1902, Doyle se vio sometido a una intensa presión para revivir al personaje.

 El primer relato, ambientado en 1894, presenta a Holmes regresando a Londres y explicando el período comprendido entre 1891 y 1894. 

También cabe destacar la declaración de Watson en el último relato del libro de que Holmes se ha retirado y le ha prohibido publicar más relatos (aunque, de nuevo, posteriormente aparecieron dos colecciones más y una novela).

Historias y orden de publicación

Título (puede variar según la editorial) Fecha de publicación

«La aventura de La casa deshabitada» o «La casa vacía»
Septiembre de 1903

En la noche del 30 de marzo, en Londres se produce un asesinato aparentemente irresoluble en una habitación cerrada : el asesinato del Honorable Ronald Adair.
El Dr. Watson visita la escena del crimen. Para su asombro, se topa con un anciano coleccionista de libros deforme, que luego se revela como Sherlock Holmes disfrazado. 

Contrariamente a lo que Watson creía, Holmes le ganó al profesor Moriarty en las cataratas de Reichenbach , quien fue el único en caer, explicando que pasó los siguientes años viajando por diversas partes del mundo.
Esa noche, entran en un edificio abandonado conocido como Camden House, cuya sala principal da a Baker Street . La habitación de Holmes se ve al otro lado de la calle. En la ventana hay un busto de cera de Holmes de perfil, que parece realista. 
Aproximadamente a medianoche, un francotirador , que ha mordido el anzuelo, dispara una pistola de aire comprimido especializada , impactando directamente en el muñeco de Holmes. El inspector Lestrade arresta al pistolero, quien resulta ser el coronel Sebastian Moran , compañero de whist de Adair y asesino. Holmes describe a Moran como "el segundo hombre más peligroso de Londres" mientras Moriarty aún vivía.

«La aventura del constructor de Norwood»
Octubre de 1903
Holmes, que siempre alude al relato como "La desaparición de Norwood", recibe en el verano de 1894 al joven John Hector McFarlane, sospechoso del asesinato del constructor Jonas Oldacre en la localidad de Norwood.
 Durante la entrevista, se presenta el inspector Lestrade, viejo conocido de Holmes, que detiene a McFarlane. Aparentemente, todas las pruebas acusan a que el culpable es McFarlane, y la gente de Scotland Yard, con su limitada capacidad de análisis, decide investigar por el camino que parece más obvio. McFarlane es heredero universal del constructor, y el móvil es claramente económico. La decisiva intervención de Sherlock Holmes evitará, una vez más, que se condene a un inocente. El detective del 221-B de Baker Street no se deja engañar por lo que parece evidente y, por fin, logra que brille la luz de la verdad.
Al comienzo de la historia, Watson menciona dos casos no registrados que Holmes investigó casi al mismo tiempo que esta historia:

-"El caso de los papeles del expresidente Murillo", que Doyle luego escribió como " La aventura de Wisteria Lodge ".

-"El impactante asunto del vapor holandés Friesland ", que inspiró vagamente un episodio de 1944 de la serie de radio Las nuevas aventuras de Sherlock Holmes  y la película de 1945 En busca de Argel , ambas protagonizadas por Basil Rathbone como Holmes.


«La aventura de Los bailarines» o «Los monigotes» 
Diciembre de 1903

Holmes y Watson reciben la visita de Hilton Cubitt, un hidalgo campesino al que Watson describe con estas palabras: "Alto, rubicundo, completamente afeitado, cuyos claros ojos y colorados carrillos pregonaban que su poseedor vivía lejos de las nieblas de Baker Street." El "smog" o niebla londinense era una desagradable característica de la capital inglesa, producto de las chimeneas domésticas de carbón. Tras la prohibición de éstas, la niebla desapareció de Londres.

Durante su visita, Cubitt expresa su preocupación por el estado de su joven esposa, muy alterada tras la recepción de unos extraños jeroglíficos en su residencia Riding Thorpe Manor, de Norfolk:



El misterio que rodea el pasado de su esposa, y que él se comprometió a respetar, entorpece la aclaración del nerviosismo y la inquietud de la señora Cubitt. Holmes tranquiliza a Hilton Cubitt y le promete su ayuda una vez termine un caso delicado que está resolviendo. Cuando corre en ayuda de Cubitt, alarmado por el significado de los jeroglíficos una vez desentrañados, se encuentra con que Cubitt ha muerto y su esposa está gravemente herida tras un intento de suicidio. Gracias a la ayuda de Wilson Hargreave, de la policía de Nueva York, Holmes logrará descubrir el pasado de Elsie Patrick, la joven señora de Cubitt, y detener al malvado Abe Slaney, el más peligroso de Chicago, causante de la muerte del pobre Hilton Cubitt. La pena de muerte conmutada por la de trabajos forzados será el merecido castigo para el malvado Slaney.




«La aventura de El ciclista solitario»
Diciembre de 1903

Según nos cuenta Watson, a Sherlock Holmes fue un hombre activísimo desde 1894 hasta 1901, ambos inclusive. En su brillante trayectoria como maestro de detectives, conoció muchos éxitos sorprendentes y también algunos fracasos inevitables. Como en la realidad cotidiana, no existe proporción exacta entre la dificultad y el esfuerzo exigido por los diferentes casos y los resultados obtenidos. Algunos de ellos, de fácil resolución, colaboraron sobremanera a acrecentar la fama de Holmes por la importancia de los personajes en ellos implicados. Otros, en cambio, que supusieron un gran esfuerzo para el detective, ni siquiera fueron conocidos. En algunos, por no dañar a inocentes que se vieron implicados sin tener culpa alguna, y en otros, por salvaguardar la seguridad nacional y el honor del Imperio.

La magnitud y la importancia del Imperio británico ayudó sobremanera a la creación de grandes fortunas, en circunstancias no siempre demasiado claras, por parte de valientes y aventureros personajes que alcanzaban la riqueza a costa de grandes sacrificios y con riesgo de sus vidas. Sherlock Holmes, a lo largo de su carrera, tuvo que resolver muchos casos en los que la codicia y la venganza se convertían en potentes motores de desgracia y muerte.

La codicia es la causa de la desgracia de la señorita Violet Smith, la ciclista solitaria de Charlington -como la describe Watson- que se verá involucrada en un asunto muy desagradable.

El relato comienza con la visita a Baker Street de la deliciosa señorita Smith, a la que Watson describe como "alta, esbelta y magnífica". 
La joven ha obtenido un empleo, sospechosamente bien pagado, como profesora de música en Farnham, en el límite del condado de Surrey, tras la aparición de unos extraños personajes. 
Lo que en principio parece la maniobra de un grupo de desalmados interesados en los encantos evidentes de la bella señorita Smith, resultará ser la lucha por conseguir la cuantiosa fortuna de Ralph Smith, tío de Violet. Holmes resuelve brillantemente el caso. 
Los malvados reciben su castigo y la dulce Violet conseguirá la felicidad junto a su pretendiente, el ingeniero Cyril Morton.


«La aventura del colegio Priory»
Enero de 1904

Según su fundador, el doctor Thorneycroft Huxtable, el colegio Priory es la más exclusiva escuela de Inglaterra. A pesar de su reciente fundación, ha logrado un prestigio que le permite contar entre sus alumnos con algunos de los más ilustres vástagos de la sociedad. Cuando desaparece Lord Saltire, único hijo del duque de Holdernesse, el atribulado profesor Huxtable recurre a los servicios de Sherlock Holmes. Cuando llega al 221-B de Baker Street, Watson lo describe como "la personificación del aplomo y la solidez". Holmes, animado por la recompensa de seis mil libras ofrecida por el duque, y aunque no tiene un espíritu mercenario, decide visitar el elegante colegio. Una vez más, la ambición y el deseo de venganza, por un lado, y el sentimiento de culpa, por otro, serán los protagonistas de este extraño suceso. 

Holmes logra esclarecer el caso, que termina con el encarcelamiento del malvado Reyben Hays y con el destierro voluntario a Australia del resentido James Wilder. Finalmente, la paz vuelve a Holdernesse Hall y al colegio Priory. Holmes regresa a Baker Street con la tranquilidad del deber cumplido y con un reconfortante cheque de seis mil libras esterlinas.


«La aventura del negro Peter» o «Peter el negro»
Febrero de 1904
Al principio del relato, Watson dice: "Yo no conocí jamás a mi amigo en mejor forma, tanto mental como física, que en el año 1895." En ese año Holmes había resuelto dos casos, aparte del que ocupa el relato. Por un lado, Su Santidad el Papa había solicitado los servicios de Sherlock Holmes para investigar la muerte súbita del cardenal Tosca. Con su habitual discreción y rapidez, el detective había logrado desentrañar el complicado caso, igual que haría con el de Wilson, un conocido amaestrador de canarios.

En julio de ese mismo año, es el inspector Hopkins de Scotland Yard quien requiere los servicios de Holmes para descubrir al autor del violento asesinato del capitán Peter Carey, conocido como "Negro" Peter, un antiguo cazador de focas que vivía retirado en Woodman's Lee, cerca de Forest Row. 
Borracho impenitente y tremendamente violento, había aparecido clavado en la pared de su cabaña con su propio arpón de pesca.

Una vez en casa de Carey, Hopkins detiene al joven John Hopley Neligan como presunto autor del crimen. 
Pero la profesionalidad de Holmes, que le incita a no desdeñar ninguna pista, le permitirá descubrir al auténtico autor del asesinato del vil Peter Carey. Una vez más, sorprende al lector la capacidad para el disfraz de Sherlock Holmes. En este caso se transforma en el "capitán Basil", un rudo marino que prepara una expedición al Ártico.

«La aventura de Charles Augustus Milverton»
Marzo de 1904

La caballerosidad del doctor Watson le obliga a ocultar las fechas de este caso en el que Sherlock Holmes debe tratar con "la peor persona que hay en Londres", según él mismo. Define también el detective a Charles Augustus Milverton como "el rey de los chantajistas".
La visita de la encantadora Lady Eva Brackwell, cuya boda con el conde de Dovercourt está en peligro, obliga a Holmes y Watson a visitar al repugnante Milverton, para recuperar una carta comprometida.
 La mano de una dama, antigua víctima del chantajista, acabará con la vida de Milverton. 
Holmes se erige una vez más en juez y permite la huida de la vengativa dama, cuya importancia social impide a Watson narrar el caso hasta el fallecimiento de la misma.

El relato nos muestra la habilidad de Holmes para el disfraz, sorprendiendo a Watson, que lo describe así: "Al rato, un obrero joven, con aires de calavera, barba en forma de perilla y expresión fanfarrona, encendió su pipa de arcilla en la lámpara, antes de bajar a la calle." Watson describe otra de las habilidades de Holmes: "Sabía ya que la apertura de cajas fuertes era una de las mayores aficiones de Holmes." Este inesperado "hobby" le permitirá destruir todas las pruebas que acaparaba el malvado Milverton.


«La aventura de Los seis napoleones» o «El busto de Napoleón»
Abril de 1904

Nadie mejor que el Napoleón de los detectives para aclarar un extraño caso relacionado con seis bustos de yeso del emperador francés. Lo que empieza aparentemente como la diversión de un loco obsesionado con Napoleón I, tal como declara el inspector Lestrade, da un giro dramático cuando Horace Harker, propietario de uno de los bustos destruidos, descubre en la escalinata de su casa el cadáver del mafioso Pietro Venucci. Holmes se hace cargo de la investigación y descubre rápidamente los verdaderos motivos del aparente lunático.
 La "idée fixe" por la que, según Watson, el agresor destruye los bustos de Napoleón, resulta ser la búsqueda de una perla negra perteneciente a los Borgia y que el criminal -el malvado Beppo- había escondido en uno de los bustos, tras habérsela robado al príncipe de Colonna.
La duda final, si no conociésemos la honorabilidad de Holmes, sería si la perla entra definitivamente o sólo temporalmente en la caja fuerte de Holmes, ya que el detective no menciona la intención de devolvérsela a su propietario ni se la entrega al inspector Lestrade. Cierto ya que lo que relata Watson es que Holmes estaba tan emocionado que ni siquiera se molestó en devolver la perla.


«La aventura de Los tres estudiantes»
Junio de 1904

Un profesor del colegio San Lucas, biblioteca cercana al domicilio del detective, llamado Hilton Soames pide a Sherlock Holmes, que le ayudara con un incidente acaecido en el colegio. Soames es profesor de griego y al día siguiente era el examen para la beca Fortescue, el cual consistía en descifrar un texto, que los estudiantes desconocen. Hora y media después de haber recibido los exámenes Hilton se fue a la casa de un amigo, cuándo volvió, la llave de la entrada, que pertenecía al mayordomo, estaba puesta en la cerradura, y la habitación abierta. Cuándo entró, la primera hoja del examen estaba en el suelo, la segunda cerca de la ventana, y la tercera, dónde la había dejado. Soames pensó que Bannister, el mayordomo, había revisado los papeles, pero se negó rotundamente. Lo que Soames pensaba era que alguno de los participantes había copiado las hojas. El profesor también encontró unas virutas de lápiz en la mesita de luz, y un tajo evidente en el escritorio nuevo de madera. 
Holmes le pregunta si alguien fue después de que le entregaran los exámenes a lo que Soames responde afirmativamente. Daulat Ras, un estudiante hindú que daría el examen fue quien le visitó. Así, Soames lleva a Holmes y a Watson al colegio. 
Cuando el detective entra, inspecciona la alfombra, la mesita de luz y el escritorio (donde encontró un poco de aserrín). Luego, Sherlock va hacia el cuarto, dónde descubre otro poco de aserrín. 
Él explica su hipótesis: el hombre entra por la puerta principal, copia los textos, pero cuándo Soames llega, el desconocido entra a la habitación de Soames, dónde escapa por la ventana. Por último, Hilton le dice que hay tres estudiantes que participan en el examen que residen en el mismo edificio que Soames. 
En el primer piso vive Gilchrist, joven atleta y muy estudioso. 
En el segundo piso, está Daulat Ras, muy aplicado, aunque su punto débil es la asignatura de griego. 
En el tercero, está Miles McLaren, joven con potencial brillante, pero disperso e inconstante que casi es expulsado por crear un escándalo en una casa de juegos.
Holmes entra a las habitaciones de los participantes, el primero lo deja pasar y parece no sospechar nada del asunto, el segundo, estaba apurado y esperando que Holmes se vaya, y el tercero, no los dejó pasar y les insultó. Holmes y Watson se van, prometiéndole a Hilton volver al día siguiente. 
Holmes fue a visitar las cuatro únicas librerías de la ciudad ya que había descubierto que las virutas de lápiz eran muy raras y eran de un lápiz que no existía. Al otro día, Holmes y Watson van hacia el colegio y hablan con Hilton; Holmes se había levantado a las 6 de la mañana y ya había descubierto el misterio. Watson llama a Bannister y a Gilchrist, al cual Sherlock hace decir la verdad al joven hasta que lo admite. 
El detective, por último, explica la historia: el joven volvía de practicar salto de longitud con sus zapatillas de clavos en la suela, cuándo vio por la ventana que había unos papeles doblados en el escritorio de Soames, y que habían dejado la llave en la cerradura, el estudiante aprovechó para copiar el examen, dejó las zapatillas en la mesa, y empezó a copiar. Iba por la segunda hoja cuando Hilton llega por la puerta lateral, el joven agarra las zapatillas de manera brusca, lo que genera el tajo en el escritorio y escapa hacia su habitación.

«La aventura de las gafas de oro» o «Los quevedos de oro»
Julio de 1904

En una tempestuosa y desapacible noche de noviembre de 1894, se presenta en Baker Street el inspector Hopkins de Scotland Yard. El joven policía está realmente desorientado por la extraña muerte del joven Willoughby Smith.

El episodio tuvo lugar en Yoxley Old Place, en Kent, a catorce kilómetros de Chatham. La casa alquilada por el profesor Coram era un remanso de paz, donde el profesor se dedicaba a trabajar con la sola compañía del servicio y de su joven secretario, el malogrado Willoughby Smith. De pronto, un día, tras oír "un alarido desatinado y bronco", la doncella encuentra al secretario agonizando. Solamente existen dos pistas: la frase de Willoughby antes de morir "El profesor...; fue ella", y las gafas de oro que aferraba en su mano. No hay rastro del asesino, no existe ningún móvil aparente y el inspector Hopkins no encuentra ninguna solución.

Sherlock Holmes descubrirá la verdadera personalidad del profesor Coram, y una vez más será el pasado de éste el que le pedirá cuentas y vengará su infamia. 
Sin embargo, la cobardía del profesor ha causado la muerte de dos inocentes.
 La intervención de Holmes logrará, por lo menos, que las dos muertes no sean inútiles.

«La aventura del tres cuartos desaparecido»
Agosto de 1904

La eterna rivalidad entre las dos grandes universidades inglesas, Oxford y Cambridge, va más allá del campo académico y se extiende principalmente al terreno deportivo. La desaparición del mejor jugador del equipo de rugby de Cambridge, en vísperas de un enfrentamiento con Oxford, se convierte en un grave problema capaz de merecer la intervención del Napoleón de los detectives.

Los expertos sitúan este caso entre 1896 y 1898, y Watson lo saca a la luz siete u ocho años después. Una sombría mañana de febrero llega al 221-B de Baker Street un extraño telegrama: "Por favor, espéreme. Terrible desgracia. Desaparecido tres-cuartos ala derecha, indispensable mañana. Overton." A tan inteligible mensaje le sigue la visita de Cyril Overton, firmante del telegrama y capitán del equipo de rugby de Cambridge. El muchacho visita a Holmes, siguiendo los consejos del inspector Hopkins, para denunciar la desaparición de su amigo y compañero de equipo, Godfrey Stamerton.
Todo parece indicar que se trata de una maniobra de algún desalmado para que Cambridge pierda un importante partido que debe jugar al día siguiente contra Oxford. 
Pero nada es lo que parece, y Holmes logra desentrañar el caso, que se reduce a una romántica historia de amor prohibido. La diferencia de clases entre un joven y aristocrático heredero y una bella y pobre muchacha con trágico destino, es lo que provoca la triste historia que descubrirá Holmes.



«La aventura de la granja Abbey»
Septiembre de 1904

Una fría mañana de invierno de 1904, Holmes recibe una carta del inspector Stanley Hopkins desde la granja Abbey, en Marsham, Kent, solicitando su ayuda para desvelar el misterioso asesinato de Sir Eustace Brackenstall. De camino hacia el lugar de los hechos, Holmes reprocha a Watson la falta de interés científico de sus relatos y da a entender, por primera vez, su intención de retirarse al campo para escribirlos personalmente.

A su llegada a la granja Abbey se encuentran con Lady Brackenstall, una mujer de una extraordinaria belleza e ideas avanzadas. A través de ella, Conan Doyle ataca la anticuada e injusta ley del divorcio inglesa:: "Les aseguro que esas monstruosas leyes de ustedes serán la maldición del país. Dios no permitirá que perdure semejante maldad."
Lo que en principio parece obra de una banda de salteadores de casas, resultará ser consecuencia de la necesaria defensa de la bella Lady Brackenstall por parte de un pretendiente suyo, acción en la que resultará muerto el abominable Sir Eustace, un hombre violento y muy cruel.

Holmes, una vez más, dejará libre al culpable Jack Crocker, añadiendo: "Prefiero engañar a la justicia de Inglaterra que a mi propia conciencia." Con la ayuda de Watson, Sherlock Holmes montará un simulacro de juicio en Baker Street, del que saldrá la siguiente sentencia: "Vox populi, Vox Dei. Está usted absuelto, capitán Crocker."



«La aventura de la segunda mancha»
Diciembre de 1904

La gravedad y lo delicado del caso hacen que Watson se niegue a facilitar el año, ni siquiera la década, en la que sucedió el nuevo caso. La desaparición de una importante carta de un monarca europeo está a punto de tener consecuencias imprevisibles, cuando Lord Bellinger, dos veces presidente del Consejo de Gran Bretaña, y el muy ilustre Trelawney Hope visitan a Holmes en Baker Street.
La rápida intervención de Holmes resolverá el misterio que, como en tantos otros casos, encierra un caso de chantaje a una bella dama por un indiscreto error de juventud.
 Este último relato de El retorno de Sherlock Holmes lo escribe Watson cuando Holmes ya está retirado en las tierras bajas de Sussex, dedicado al estudio de la apicultura y hastiado de la notoriedad provocada por sus éxitos como el más brillante de los detectives del mundo.

Amor:  1
Humor:  0´5
Acción:   1´5
Aventuras:  1´5
Terror: 1
Sexo:  -

Critica

En vista del gran éxito cosechado por El sabueso de los Baskerville –una nueva aventura de Holmes que no necesitaba explicar su muerte en el último relato (“El problema final”), pues refería un caso anterior–, la revista norteamericana Collier’s Weekly ofreció a Conan Doyle una sustanciosa suma por resucitar «de verdad» a Sherlock Holmes. 
En septiembre de 1903 Conan Doyle había escrito ya ocho relatos y la revista anunció para el mes siguiente la publicación de la nueva colección con el título de El regreso de Sherlock Holmes. Finalmente el volumen quedó compuesto por trece aventuras, cuatro de las cuales se encontraban, según Doyle, entre las diez mejores del genial detective. 
En la primera, “La casa desocupada”, Holmes relata con todo detalle a Watson su prolongada ausencia entre el 4 de mayo de 1891 (fecha de su presunta muerte en las cataratas de Reichenbach) y su inesperada aparición en Londres, disfrazado de extraño coleccionista de libros. El autor se ve obligado a «justificar» la desaparición de Holmes recurriendo a un largo viaje de dos años por el Tíbet, Persia, La Meca, Jartum y Montpellier.

Una característica de estas nuevas historias es su mayor teatralidad: la acción descrita transcurre en una serie de escenas vigorosas y llenas de vida, el diálogo es a menudo brillante y la resolución de cada caso extremadamente dramática. Doyle coloca a Holmes en el centro del relato y consigue que el personaje sea más relevante que la trama. Más que grandes relatos detectivescos, estos son relatos acerca de un gran detective.


Nota ⭐⭐⭐⭐⭐



.

Primera edición USA, febrero 1905


Otras editoriales












.Edcion con las ilustraciones originales







No hay comentarios:

Publicar un comentario